Se dice el pecado pero no el pecador

25 05 2009

Estimados amigos, hace unos días comencé una conversación por correo electrónico con una persona que criticaba algunos aspectos del programa europeo de becas Erasmus. Los párrafos que a continuación publico forman parte de una de las réplicas. Hablo desde la legitimidad que podría otorgar haber disfrutado de una de estas becas en la Universidad alemana de Bielefeld (septiembre de 2007 – julio de 2008) y creo que aporto una visión complementaria a la más conocida-estereotipada.

Por suerte, no soy el único que piensa que en españa tenemos titulitis (si se me permite el novismo): lo importante es acabar pronto la carrera,  ponerse a trabajar (y darse cuenta de que la vida de estudiante era, con mucho, mejor). Lo que sucede en la mayoría de países de nuestro entorno, que también en Estados Unidos, es que algunos alumnos, una vez aprueban el curso preuniversitario dedican un año sabático a proyectos varios (aprender/perfeccionar un idioma, viajar, voluntariado, campo de trabajo… o una combinación de lo anterior.) Aquí, lamentablemente, una decisión así no está familiar (y sobre todo familiar) ni socialmente aceptada. En una entrevista de trabajo te preguntarían: y cómo es que has acabado un año más tarde la carrera. A lo que, en honor a la verdad, te tocaría responder: buenoooo, ehmmmm, pues es que me fui un año a Selvas Amazónicas a ayudar a los misioneros dominicos. Y te mirarían con cara rara. ¿Qué pinta un Ingeniero Informático en plena Amazonía?

Al hilo de esto, en Bielefeld conocí a una chica que estaba haciendo prácticas en un centro de atención a jóvenes autistas. La juventud de la chica y el mencionado trabajo no me cuadraban. Todo se aclaró al decirme que quería estudiar algo parecido a Educación especial y que el acceso a esa titulaclión en la Uni de Köln, estaba supeditado a la exitosa conclusión del período de prácticas. Como ves, no es que el alumno decida, sino que desde arriba, le viene “dado”. Igual que en Educación el conductismo está mal visto y el refuerzo positivo (lógicamente) no, hay formas y formas de tutelar lo que tus alumnos deciden (irse un año fuera y no permitírselo) o (por pasotismo de quinta, inmadurez o llámelo usted como le parezca) dejan de decidir. Y tal vez el problema sea anterior: tenemos un colador antiguo, oxidado, con agujeros, que abre la puerta de la Universidad a cualquiera sin más criterio que la nota. Yo creo que aquellos a los que en tu Facultad (según comentabas) no han dejado salir becados, son los mismos que no deberían haber empezado la carrera. Una persona que por vocación (como la chica alemana de la que te hablaba) elige algo, reduce enormemente la probabilidad de abandono y, más importante, de frustración.

Seguro que al señor Gabilondo, ministro de Educación no se le ha pasado algo así por la cabeza. (Soñar es gratis:) Si el Ministro de educación me preguntara qué idea podría aportar al nuevo modelo de Univers(al)idad le diría: que todos los estudiantes españoles (salvo causa mayor) cursen al menos un cuatrimestre en una universidad extranjera.

Y es que la metodología es sencilla: recoger ideas de nuestro entorno, mejorarlas y proponer (innovar) otras más potentes. A mí cuando la ex-Ministra de Fomento daba titulares como “Somos la envidia del Mundo en alta velocidad.” me rechinaban los dientes… Cuánto bien le habría hecho a esta mujer darse una vuelta (no ya por Japón con su tren bala Shinkansen, o como demonios se escriba, ni por China, para conocer el tren de levitación magnética, sino) por nuestra vecina Francia, para ver la red de TGV. No sé si ella no disfrutó de una beca Erasmus antes de ser Inspectora de Hacienda, o si esta ceguera es el precio que pagan algunos políticos por viajar en coche oficial, pero que tiene una visión sesgada de la realidad, es innegable.

A todo esto hay que sumar un problema fundamental de nuestro país donde “el universitario no está valorado como una persona capaz, motivada, con ganas de trabajar y además, de trabajar haciendo las cosas bien”. Pues bien, algunas voces españolas, críticas para con “Bolonia” apuntan hacia Europa, como responsable de querer, con la “Bolonia española” y a través de la progresiva privatización de la educación superior, dañar la fábrica de titulados que nuestro país es. Tal vez sean teorías conspiraniocas, o tal vez no. El tiempo, tan justo como siempre, sentenciará. Quede claro que yo estoy a favor del EEES.

Por último, este proyecto nacido de la mano del portal Expansión & Empleo pone sobre la mesa el interés que tienen algunas empresas en la contratación de ex-Erasmus (si es que alguna vez se deja de serlo): http://www.recruitingerasmus.com. No debemos hacerlo tan mal, ¿no?